Mostrando entradas con la etiqueta Cuentos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cuentos. Mostrar todas las entradas

miércoles, 2 de mayo de 2018

Feliz

Mi Padre me dijo que
Para hacer feliz a una mujer no se necesita mucho,
Pero se necesita mucho.
Es decir, se explicaba mejor,
No se necesita mucho esfuerzo,
Pero se necesita mucha pasión.
No se necesita mucho dinero,
Pero se necesita mucha creatividad.
Para ver si
La mujer que tienes a tu lado está bien,
Tú llévala a pasear, me dijo.
Llévala a los callejones de la ciudad,
Llévala a ver las cosas pequeñas,
Como las ancianas que
Riegan desde los balcones.
Que luego los paseos ayudan también
A enamorarse más, me decía.
Porque cuando usted camina
Los pensamientos estúpidos se deslizan,
Y sólo queda el presente,
La belleza del día, ustedes dos.
Luego, llévala a tomar un aperitivo, me decía:
Esa será la prueba del nueve.
Tomen un buen aperitivo juntos,
Relájese en el paseo,
Beban y coman, ríanse,
Maldita broma.
Y si después del aperitivo te dice:
Todavía tengo hambre, vamos a cenar?
Entonces significa que esa persona
Está muy bien contigo.
Y FELIZ, me decía.
Porque una mujer cuando está bien
Siempre tiene hambre.

Leído en FB, aquí

domingo, 14 de mayo de 2017

Domingos motivadores (48)

"...y es que la vida por sí sola contiene multitud de enseñanzas, 
algunas tan básicas y a la vez tan esenciales como darle importancia a las pequeñas cosas, 
esas que pasan desapercibidas, 
pero que son tan relevantes... 

Todo el mundo trata de realizar algo grande sin darse cuenta de que la vida se compone de lo más básico. 
Ser sincero con uno mismo, 
hacer lo correcto en cada momento, 
porque haciendo las cosas bien no necesitamos espectadores para sentirnos grandes..."

El Principito.

domingo, 16 de octubre de 2016

Domingos motivadores (44)


No puedo pedirte que te enamores de un extraño, eso es absurdo; pero, quiero pedirte que, al momento de entregar tu corazón, lo hagas a sabiendas de que quien está a tu lado, es un hombre que sabrá amarte y apreciarte por la mujer que eres.


Quiero pedirte, que te enamores de un hombre de verdad; uno, que te persiga con la mirada, como un león hambriento; y que, se pierda en el brillo de tus ojos, aún en la oscuridad. Enamórate de un hombre, para el cual tú seas la única mujer en este mundo; y, que sea capaz de construirte un castillo, aunque solo tenga un lápiz y papel.

No puedo pedirte que te enamores de un hombre que lo haga todo; sin embargo, te pido que te enamores de un hombre que esté dispuesto a hacerlo todo por ti.

Quiero que te enamores de un hombre con la suficiente hombría para cocinar por las noches, o cuándo estés cansada. Un hombre que pueda coser un botón de tu blusa favorita, para que puedas llegar a tiempo a esa reunión; y, por qué no, que te diga al oído que: todo estará bien.

Enamórate de un hombre que valore a Dios, a la familia y los amigos. Pues en la vida, necesitará de todos ellos. Y, si es un ladrón, procura que te robe solo algunos besos; pues, ya te habrá robado el corazón.

Quiero que te enamores de aquel que acaricie tu rostro y juegue con tu pelo, así sabrás que su mente está solo contigo. Cualquiera puede decir un “te amo”; pero, el amor se demuestra cada día, y en los pequeños: “te quiero”...

Quiero que te enamores de un hombre que procure llenarte de alegría; y que te haga sonreír, aún en tus días más difíciles. Enamórate de aquel hombre, que no se aproveche de ti, ni aún en tus momentos de vulnerabilidad. Un verdadero hombre te respetará, incluso, cuando tú no quieras.

Enamórate de un hombre que no haga alarde de los bienes que tiene; sino, que sepa apreciar y valorar todo aquello que ha vivido, las personas con las cuáles ha compartido y las experiencias que en la vida ha acumulado.

Enamórate de alguien a quien le guste cocinar y ejercitarse, así tendrás la excusa perfecta para comer tus caprichos; y luego, pasar el tiempo juntos: “quemando esas calorías”. Quiero que te enamores de un hombre que esté dispuesto a llevarte la contraria; y, que tenga un punto de vista distinto al tuyo. Así, en la salud, la distancia o la enfermedad, sabrás que siempre podrás contar con alguien que estará a tu lado: a pesar, de cualquier diferencia.

Enamórate de un hombre que te tenga presente a cada momento del día; y, que te llene la vida de detalles. Un hombre, que jamás te oculte lo que siente; y te diga, lo que necesitas saber. Quiero que te enamores de alguien que sepa escucharte, aún en el sórdido silencio del olvido.

Enamórate de un hombre que sea libre, que sea tuyo; que te ame, y que se deje amar por ti. Enamórate de alguien que, aunque no sea yo, te haga feliz.

Al final, si aún no has comprendido, eres tan digna de este amor tan tuyo y tan mío, que aquél de quién te enamores sabrá, que: sólo un hombre de verdad, es digno de ti.

No te conformes con menos...
Nunca bajes el listón de lo alto.

Te lo dice un hombre enamorado de ti.
Te amo, 
Tu padre.


Esto es lo que necesitaba compartir hoy...

domingo, 15 de mayo de 2016

Domingos motivadores (41)


Había una vez, algún lugar que podría ser cualquier lugar, y en un tiempo que podría ser cualquier tiempo, un hermoso jardín, con manzanos, naranjos, perales y bellísimos rosales, todos ellos felices y satisfechos.

Todo era alegría en el jardín, excepto por un árbol profundamente triste.

El pobre tenía un problema: 'No sabía quién era.'

Lo que le faltaba era concentración, le decía el manzano, si realmente lo intentas, podrás tener sabrosas manzanas. '¿Ves que fácil es?'

No lo escuches, exigía el rosal. Es más sencillo tener rosas y '¿Ves que bellas son?'

Y el árbol desesperado, intentaba todo lo que le sugerían, y como no lograba ser como los demás, se sentía cada vez más frustrado.

Un día llegó hasta el jardín el búho, la más sabia de las aves, y al ver la desesperación del árbol, exclamó: -No te preocupes, tu problema no es tan grave, es el mismo de muchísimos seres sobre la tierra. Yo te daré la solución:
'No dediques tu vida a ser como los demás quieran que seas... Sé tu mismo, conócete... y para lograrlo, escucha tu voz interior.'

Y dicho esto, el búho desapareció.

Ser yo mismo...? ¿Conocerme...? Se preguntaba el árbol desesperado, cuándo de pronto, comprendió...

Y cerrando los ojos y los oídos, abrió el corazón, y por fin pudo escuchar su voz interior diciéndole:
Tú jamás darás manzanas porque no eres un manzano, ni florecerás cada primavera porque no eres un rosal. Eres un roble, y tu destino es crecer grande y majestuoso. Dar cobijo a las aves, sombra a los viajeros, belleza al paisaje...

Tienes una misión 'Cúmplela'.

Y el árbol se sintió fuerte y seguro de sí mismo y se dispuso a ser todo aquello para lo cual estaba destinado.

Así, pronto llenó su espacio y fue admirado y respetado por todos.

Y sólo entonces el jardín fue completamente feliz.

domingo, 1 de mayo de 2016

Domingos motivadores (39)

"Sigue el camino de baldosas amarillas"
Eso le decían a Dorothy en El Mago de Oz. 
Tendría que seguir, sola, su camino para encontrarse con el león cobarde, el hombre de hojalata y el espantapájaros. 
Camino hacia un destino y a un encuentro con su propio interior. 
Probablemente, seguir el camino de baldosas amarillas quiera decir eso. 
Que sigas tu destino, enfrentando los problemas, enfrentando las traiciones, enfrentando las piedras en el camino.
 Y así, llegar a la meta.

Leído un buen domingo en FB.. buscando cosas que no tenían nada que ver con esto. Pero el que busca, encuentra. 

domingo, 27 de marzo de 2016

Domingos motivadores (37)


En la antigua Grecia Sócrates tenía una gran reputación de sabiduría. Un día vino alguien a encontrar al gran filósofo, y le dijo:

- sabes lo que acabo de oír sobre tu amigo?

- un momento - respondió Sócrates - antes de que me lo cuente, me gustaría hacerte un test, el de los tres tamices.

- los tres tamices?

- pero sí, - continuó Sócrates - antes de contar cualquier cosa sobre los otros, es bueno tomar el tiempo de filtrar lo que se quiere decir. Lo llamo el test de los tres tamices. El primer tamiz es la verdad. Has comprobado si lo que me dices es verdad?

- No... Solo tengo lo que he oído hablar..
.
- Muy bien. Así que no sabes si es la verdad. Continuamos con el segundo tamiz, el de la bondad. Lo que quieres decirme sobre mi amigo, es algo bueno?

- Ah no! Por el contrario.

- Entonces - continuó Sócrates - quieres contarme cosas malas acerca de él y ni siquiera estás seguro de que son verdaderas. Tal vez aún puedes pasar la prueba, sigue siendo el tercer tamiz, el de la utilidad. Es útil que yo sepa qué me habría hecho este amigo?

- No, en serio.

- Entonces - concluye Sócrates - lo que querías contarme no es ni cierto, ni bueno, ni útil; ¿Porqué querías decírmelo?



Tengo que aplicar esto en mi vida de forma urgente...

miércoles, 4 de noviembre de 2015

Disfrutando de las pequeñas cosas: Chiste tonto


Cuando Dios creó a 

Adán y Eva, les dijo: 
sólo me quedan dos regalos: 
Uno es el arte de hacer pipí de pie...
Y entonces Adán se adelantó y gritó: 
¡¡Yo!!!, ¡¡¡Yo!!!,¡¡¡Yo!!!, 
Yo lo quiero, por favor...Señoooor, ¡¡porfaaa, porfaaa!!!
Mire que me facilitaría la vida sustancialmente. 
Eva asintió, y dijo que esas cosas no tenía importancia para ella. 
Entonces Dios le dio a Adán el regalo y éste empezó a gritar de alegría.
Corría por el jardín del Edén y hacía pipí en todos los árboles y arbustos, corrió por la playa haciendo dibujos con su pipí en la arena...
En fin, no paró de lucirse. 
Dios y Eva contemplaban al hombre loco de felicidad y Eva preguntó, Dios: 
¿Cuál es el otro regalo?' 
Dios contestó:
Cerebro Eva, cerebro... y es para ti...!!!


Con el permiso de mis lectores masculinos... pero es que me estuve riendo un buen rato cuando lo leí por FB el otro día... ;)

domingo, 1 de noviembre de 2015

Domingos motivadores (34)


Existe una tribu en África, donde la fecha de nacimiento de un niño no se toma como el día en que nació, ni como el momento en que fue concebido, sino como el día en que ese niño fue "pensado" por su madre.

Cuando una mujer decide tener un hijo, se sienta sola bajo un árbol y se concentra hasta escuchar la canción del niño que quiere nacer.

Luego de escucharla, regresa con el hombre que será el padre de su hijo y se la enseña. Entonces, cuando hacen el amor con la intención de concebirlo, en algún momento cantan su canción, como una forma de invitarlo a venir.

Cuando la madre está embarazada, enseña la canción del niño a la gente del lugar, para que cuando nazca, las ancianas y quienes estén a su lado, le canten para darle la bienvenida.

A medida que el niño va creciendo; cuando el niño se lastima o cae o cuando hace algo bueno, como forma de honrarlo, la gente de la tribu canta su canción.

Hay otra ocasión en la que la gente de la tribu le canta al niño. 
Si en algún momento de su vida, esa persona comete un crimen o un acto socialmente aberrante, se lo llama al centro de la villa y la gente de la comunidad lo rodea. Entonces le cantan su canción.

La tribu reconoce que la forma de corregir un comportamiento antisocial no es el castigo, sino el amor y la recuperación de la identidad.

Cuando uno reconoce su propia canción, no desea ni necesita hacer nada que dañe a otros.

Y así continua durante toda su vida.

Cuando contraen matrimonio, se cantan las canciones juntas. 
Y finalmente, cuando esta persona va a morir, todos en la villa cantan su canción, por última vez, para él.

"Puedes no haber nacido en una tribu africana que te cante tu canción en cada una de las transiciones de tu vida, pero la vida siempre te recuerda cuando estás vibrando a tu propia frecuencia y cuando no lo estás.

Sólo sigue cantando y encontrarás tu camino a casa".

Tomado de Aspau.

domingo, 25 de octubre de 2015

Domingos motivadores (33)


Durante un seminario para matrimonios, le preguntaron a una mujer: 
-Te hace feliz tu esposo? ¿Verdaderamente te hace feliz? 
En ese momento el esposo levantó ligeramente el cuello en señal de seguridad, sabía que su esposa diría que sí, pues ella jamás se había quejado durante su matrimonio. 
Sin embargo la esposa respondió con un rotundo 
- 'No... no me hace feliz' 
Y ante el asombro del esposo... continuó: 
-No me hace feliz... ¡Yo soy feliz! 
El que yo sea feliz o no, eso no depende de el, sino de mí. 
Yo soy la única persona, de quien depende, mi felicidad. 
Yo determino ser feliz en cada situación y en cada momento de mi vida, pues si mi felicidad dependiera de alguna persona, cosa... o circunstancia sobre la faz de esta tierra, 
yo estaría en serios problemas. 
Todo lo que existe en esta vida, cambia continuamente. El ser humano, las riquezas, mi cuerpo, el clima, los placeres, etc. Y así podría decir una lista interminable. 
A través de toda mi vida, he aprendido algo; 
decido ser feliz y lo demás lo llamo 'experiencias': 
amar, 
perdonar, 
ayudar, 
comprender, 
aceptar, 
escuchar, 
consolar. 
Hay gente que dice: 
- No puedo ser feliz... porque estoy enferma, porque no tengo dinero, porque hace mucho calor, porque alguien me insultó, porque alguien ha dejado de amarme, porque alguien no me valoró... 
Pero lo que no sabes es que PUEDES SER FELIZ
aunque... estés enfermo, 
aunque...haga calor, 
aunque...no tengas dinero, 
aunque...alguien te haya insultado, 
aunque...alguien no te amó , 
o no te haya valorado . 
La vida es como andar en bicicleta... te caes, sólo si dejas de pedalear. 
Empieza tu día con una sonrisa y no permitas que nada ni nadie la borre de tu rostro. 

SER FELIZ ES UNA ACTITUD!

domingo, 27 de septiembre de 2015

Domingos motivadores (30)

Vuela más alto

Después de la Segunda Guerra Mundial, un joven piloto inglés probaba un frágil avión monomotor en una peligrosa aventura alrededor del mundo.

Poco después de despegar de uno de los pequeños e improvisados aeródromos de la India, oyó un ruido extraño que venía de detrás de su asiento.

Se dio cuenta que había una rata a bordo y que si roía la cobertura de lona, podría destruir su frágil avión.

Podía volver al aeropuerto para librarse de su incómodo, peligroso e inesperado pasajero. 

De repente recordó que las ratas no resisten las grandes alturas.

Volando cada vez más alto, poco a poco cesaron los ruidos que ponían en peligro el viaje.

domingo, 13 de septiembre de 2015

Domingos motivadores (28)

El propietario de un negocio exitoso una vez se encontró lleno de deudas y no podía ver ninguna salida. Los acreedores se acercaban y sus principales proveedores exigían el pago o le pedirían la quiebra, lo que haría cerrar su negocio.
Desesperado y angustiado, se encontró a sí mismo sentado en un banco del parque preocupado por su situación, pensando qué hacer para salvar a su empresa de la quiebra inminente.
Justo en ese momento un anciano se acercó y se sentó junto a él.
El anciano dijo:
-“Puedo ver que algo te está molestando hijo. ¿Qué es? “
Después de escuchar los problemas del dueño del negocio, el anciano dijo:
-” Creo que puedo ayudarte. “
Le pidió al hombre su nombre, hizo un cheque y lo puso en la mano diciendo:
-“Toma este dinero. Nos vemos aquí en exactamente un año a partir de hoy y usted me puede pagar en ese momento. ”
Luego se volvió y desapareció tan rápido como había llegado.
El dueño del negocio miró hacia abajo para ver que el cheque en su mano era de US$ 1.000.000, firmado por John D. Rockefeller, uno de los hombres más ricos del mundo. El dueño del negocio pensó: ”Todos mis preocupaciones de dinero han sido borrados en un instante!“
Sin embargo, el empresario decidió poner el cheque en su caja fuerte, antes de ir a cobrarlo. Pensó, el hecho de saber que estaba allí como respaldo, le dio fuerzas para encontrar la forma de salvar su negocio.
Con renovado optimismo, negoció mejores ofertas, mejores plazos de pago y se abrió paso con grandes ventas. A los pocos meses, él estaba libre de deudas y ganando dinero una vez más.
Exactamente un año después regresó al parque con el cheque sin cobrar. El anciano no apareció por algún tiempo, sin embargo, el ejecutivo decidió esperar un rato más. Al rato después, el anciano llegó, pero parecía desconocer al dueño del negocio.
Detuvo al anciano y estaba a punto de entregar el cheque con entusiastas palabras de gratitud al ver a una enfermera venir corriendo a coger el viejo.
Ella dijo:
-”Estoy muy contenta de haberlo atrapado. Espero que no le haya estado molestando. Siempre está huyendo de la casa de reposo y diciendo a todos que es Rockefeller. ”
Y se llevó al viejo lejos del brazo.
El dueño del negocio asombrado se quedó allí, aturdido. Durante todo el año entre tejes y manejes, compra y venta, convencido de que tenía un millón de dólares detrás de él. De repente se dio cuenta de que no era el dinero, (real o imaginario) lo que había convertido su vida. Era su recién descubierta confianza en sí mismo que le dio el poder para lograr todo lo que pasó después.

domingo, 9 de agosto de 2015

Domingos motivadores (27)

Decía mi abuela que cuando una mujer se sintiera triste lo mejor que podía hacer era trenzarse el cabello; de esta manera el dolor quedaría atrapado entre los cabellos y no podría llegar hasta el resto del cuerpo; había que tener cuidado de que la tristeza no se metiera en los ojos pues los haría llover, tampoco era bueno dejarla entrar en nuestros labios pues los obligaría a decir cosas que no eran ciertas, que no se meta entre tus manos- me decía- porque puedes tostar de más el café o dejar cruda la masa; y es que a la tristeza le gusta el sabor amargo.

Cuando te sientas triste niña, trénzate el cabello; atrapa el dolor en la madeja y déjalo escapar cuando el viento del norte pegue con fuerza. Nuestro cabello es una red capaz de atraparlo todo, es fuerte como las raíces del ahuehuete y suave como la espuma del atole. 

Que no te agarre desprevenida la melancolía mi niña, aun si tienes el corazón roto o los huesos fríos por alguna ausencia. No la dejes meterse en ti con tu cabello suelto, porque fluirá en cascada por los canales que la luna ha trazado entre tu cuerpo. Trenza tu tristeza, decía, siempre trenza tu tristeza… 

Y mañana que despiertes con el canto del gorrión la encontrarás pálida y desvanecida entre el telar de tu cabello. Trenza tu tristeza, decía, siempre trenza tu tristeza… 

Autora: Paola Klug 

Y eso voy a hacer yo este domingo... trenzar mi tristeza. Qué remedio, no?

miércoles, 8 de julio de 2015

Granito: Días raros

Miro hacia el cielo y trato de verte entre tantas estrellas, 

busco entre las sombras tu imagen perdida.

Dibujo tu rostro en las nubes que veo pasar, 

viajando sin rumbo fijo 

y, guiándome por la luna, 

le pregunto:

¿Dónde estás?

Y enseguida mi pecho se agita 

dándome la respuesta 

con una lágrima derramada 

que me hace comprender de nuevo:

No estás aquí, 

permaneces en mi corazón.

domingo, 19 de abril de 2015

El paradigma de los cinco monos

Parece excesivo y llevado al extremo, pero a mi me ha hecho reflexionar... Por desgracia, puede aplicarse a muchas de las situaciones que vivimos en la actualidad en nuestro país. A ver qué opináis vosotros...


Nosotros muchas veces aceptamos muchos hechos sin cuestionarlos, simplemente porque toda la vida se han hecho así. Si esos monos se hubieran podido detener un momento y reflexionar sobre lo que estaba ocurriendo, quizá se hubieran aventurado a volver a intentar coger un plátano.

Y es que para muchas cosas seguimos siendo tan primates...

Feliz domingo!!

domingo, 5 de abril de 2015

Domingos motivadores (21)

Me doy permiso para separarme de personas que me traten con brusquedad, presiones o violencia, de las que me ignoran, me niegan un beso, un abrazo...

No acepto ni la brusquedad ni mucho menos la violencia aunque venga de mis padres o de mi marido, o mujer. Ni de mis hijos, ni de mi jefe, ni de nadie.
Las personas bruscas o violentas quedan ya, desde este mismo momento fuera de mi vida.

Soy un ser humano que trata con consideración y respeto a los demás. Merezco también consideración y respeto.
Me doy permiso para no obligarme a ser “el alma de la fiesta”, el que pone el entusiasmo en las situaciones, ni ser la persona que pone el calor
humano en el hogar, la que está dispuesta al diálogo para resolver conflictos cuando los demás ni siquiera lo intentan.

No he nacido para entretener y dar energía a los demás a costa de agotarme yo: no he nacido para estimularles con tal de que continúen a mi lado.
Mi propia existencia, mi ser; ya es valioso.
Si quieren continuar a mi lado deben aprender a valorarme.

Mi presencia ya es suficiente: no he de agotarme haciendo más.

Me doy permiso para no tolerar exigencias desproporcionadas en el trabajo.
No voy a cargar con responsabilidades que corresponden a otros y que tienen tendencia a desentenderse.
Si las exigencias de mis superiores son desproporcionadas hablaré con ellos clara y serenamente.

Me doy permiso para no hundirme las espaldas con cargas ajenas

Me doy permiso para dejar que se desvanezcan los miedos que me infundieron mis padres y las personas que me educaron. El mundo no es sólo
hostilidad, engaño o agresión: hay también mucha belleza y alegría inexplorada.

Decido abandonar los miedos conocidos y me arriesgo a explorar las aventuras por conocer.
Más vale lo bueno que ya he ido conociendo y lo mejor que aún está por conocer. Voy a explorar sin angustia.

Me doy permiso para no agotarme intentando ser una persona excelente.
No soy perfecto, nadie es perfecto y la perfección es oprimente.

Me permito rechazar las ideas que me inculcaron en la infancia intentando que me amoldara a los esquemas ajenos, intentando obligarme a ser perfecta: una persona sin fisuras, rígidamente irreprochable. Es decir: inhumano.

Asumo plenamente mi derecho a defenderme, a rechazar la hostilidad ajena, a no ser tan correcto como quieren; y asumo mi derecho a ponerles límites y barreras a algunas personas sin sentirme culpable.

No he nacido para ser la víctima de nadie.

Me doy permiso para no estar esperando alabanzas, manifestaciones de ternura o la valoración de los otros.

Me permito no sufrir angustia esperando una llamada de teléfono, una palabra amable o un gesto de consideración.

Me afirmo como una persona no adicta a la angustia.

Soy yo quien me valoro, me acepto y me aprecio No espero a que vengan esas consideraciones desde el exterior.

Y no espero encerrado o recluido ni en casa, ni en un pequeño círculo de personas de las que depender.

Al contrario de lo que me enseñaron en la infancia, la vida es una experiencia de abundancia.

Empiezo por reconocer mis valores, Y el resto vendrá solo. No espero que venga de fuera.

Me doy permiso para no estar al día en muchas cuestiones de la vida: no necesito tanta información, tanto programa de ordenador, tanta película de cine, tanto periódico, tanto libro, tantas músicas.

Decido no intentar absorber el exceso de información. Me permito no querer saberlo todo. Me permito no aparentar que estoy al día en todo o en casi todo.

Y me doy permiso para saborear las cosas de la vida que mi cuerpo y mi mente pueden asimilar con un ritmo tranquilo.

Decido profundizar en todo cuanto ya tengo y soy. Con lo que soy es más que suficiente. Y aún sobra.

Me doy permiso para ser inmune a los elogios o alabanzas desmesurados: las personas que se exceden en consideración resultan abrumadoras. Y dan tanto porque quieren recibir mucho más a cambio.

Prefiero las relaciones menos densas.

Me permito un vivir con levedad, sin cargas ni demandas excesivas. No entro en su juego.

Me doy el permiso más importante de todos: el de ser auténtico.

No me impongo soportar situaciones y convenciones sociales que agotan, que
me disgustan o que no deseo. No me esfuerzo por complacer.

Si intentan presionarme para que haga lo que mi cuerpo y mi mente no quieren hacer, me afirmo tranquila y firmemente diciendo que no. Es
sencillo y liberador acostumbrarse a decir “no”.

Me doy el permiso más importante de todos: el de ser auténtico. No me impongo soportar situaciones y convenciones sociales que agotan, que me disgustan o que no deseo. No me esfuerzo por complacer.

Elijo lo que me da salud y vitalidad.

Me hago más fuerte y más sereno cuando mis decisiones las expreso como forma de decir lo que yo quiero o no quiero, y no como forma de despreciar las elecciones de otros.

No me justificaré: si estoy alegre, lo estoy; si estoy menos alegre, lo estoy; Y si un día señalado del calendario es socialmente obligatorio sentirse feliz, yo estaré como estaré.

Me permito estar tal como me sienta bien conmigo mismo y no como me ordenan las costumbres y los que me rodean: lo “normal” y lo “anormal” en mis estados emocionales lo establezco yo.

Joaquín Argente
Si la cabeza te dice una cosa

viernes, 27 de marzo de 2015

Cuando estemos viejos

Cuando estemos viejos
y se nos achique

el paisaje en los ojos.
Y el sol del invierno
se nos ponga flojo,
y nos cachetee
la cara el espejo.

Cuando estemos viejos
y tiemblen mis manos
al tomar las tuyas.
Y nos falte el llanto,
la risa y la bulla,
de estos tres diablillos
que ya estarán lejos.

Cuando estemos viejos...
cuando estemos solos...
cuando no haya nada
y nos duela todo.
Cuando sólo exista
la casa vacía
y anden en silencio
tu sombra y la mía.

Nos querremos tanto
que nuestro cariño
llenará la ausencia
de estos tres diablillos.

Cuando estemos viejos
yo te lo prometo
compañera mía,
serán nuestros años
plenos de dulzura,
serán nuestras horas
llenas de alegria.

Andaremos juntos,
viejitos inquietos,
las cuatro estaciones
de un mundo de nietos
Y verás, mi vida,
que miente el espejo
pues seremos novios
cuando estemos viejos...

y seremos novios...
cuando estemos viejos.

lunes, 23 de marzo de 2015

Diario de una mujer a dieta

Nada como un poco de humor para empezar la semana con alegría, que los lunes son muy malos...

Siento no poner la fuente, pero no recuerdo de dónde guardé este monólogo que me hizo tanta gracia... Espero que lo disfrutéis tanto como yo, que he empezado este lunes por enésima vez mi propósito de enmienda alimenticio... ains!

domingo, 15 de febrero de 2015

Domingos motivadores (19)

Ayer fue San Valentin, y hoy es cuando comienza mi celebración: casi dos días para nosotros, sin obligaciones ni preocupaciones (cruzo los dedos). Así que como hoy es San Valentín para mi, comparto con vosotros este poema que leo de vez en cuando, y que me encanta.