No soy muy de hacer entradas de este tipo, pero me apetece.
El camino no ha terminado, pero digamos que puedo continuarlo pasito a pasito (nunca mejor dicho) y cambiar de etapa. Y aunque aún queda trecho por recorrer, siento la necesidad de dar las gracias.
Gracias a mi madre, por haberse comido lo peor de estos días y seguir queriéndome y cuidándome incondicionalmente. Quizás porque ya sabes lo inaguantable que puedo llegar a ser, has hecho como si nada y te has echado todo a la espalda como tantas otras veces. Eres absolutamente excepcional.
Gracias a mi compañero de vida, por demostrarme que el amor no son todas las cursiladas que acostumbramos a decirnos por diversos medios (que también, jeje), sino lo que tú has hecho por mí estos días. Realmente no tengo palabras... A este paso voy a ponerme mala más a menudo para que me la metas... la cuña, no penséis mal! Emoticón wink
Gracias a todos los que me queréis, y habéis estado y estáis ahí acompañándome estos días, que sois muchos más de lo que esperaba y de lo que creo que me merezco...
Si algo bueno saco de esta experiencia (aunque he aprendido muchíiiisimas cosas) es todo el amor que me he encontrado. Y cuando estás blandita, blandita... cuando estás preocupada (y yo lo estaba, y mucho, lo confieso) y te sientes un poco perdida... el amor puede curar. Y yo me he sentido borracha de amor... así que parte de lo bien que estoy poco a poco es gracias a vosotros, que me cuidáis.
De verdad que no tengo con que agradecerle a Dios todo el apoyo que he sentido en esta etapa de mi vida.
Gracias, gracias, gracias!!
Prometo seguir diciendo tonterías por Facebook, que eso sí que puedo hacerlo por ahora... y en cuanto se pueda, vamos a organizar un fiestón que ríete tu de la feria de San Lucas. Os debo una.

