viernes, 16 de octubre de 2015

Motivo 51: Es de bien nacidos ser agradecidos


No soy muy de hacer entradas de este tipo, pero me apetece. 

El camino no ha terminado, pero digamos que puedo continuarlo pasito a pasito (nunca mejor dicho) y cambiar de etapa. Y aunque aún queda trecho por recorrer, siento la necesidad de dar las gracias.

Gracias a mi madre, por haberse comido lo peor de estos días y seguir queriéndome y cuidándome incondicionalmente. Quizás porque ya sabes lo inaguantable que puedo llegar a ser, has hecho como si nada y te has echado todo a la espalda como tantas otras veces. Eres absolutamente excepcional.

Gracias a mi compañero de vida, por demostrarme que el amor no son todas las cursiladas que acostumbramos a decirnos por diversos medios (que también, jeje), sino lo que tú has hecho por mí estos días. Realmente no tengo palabras... A este paso voy a ponerme mala más a menudo para que me la metas... la cuña, no penséis mal! Emoticón wink
 
Gracias a todos los que me queréis, y habéis estado y estáis ahí acompañándome estos días, que sois muchos más de lo que esperaba y de lo que creo que me merezco... 

Si algo bueno saco de esta experiencia (aunque he aprendido muchíiiisimas cosas) es todo el amor que me he encontrado. Y cuando estás blandita, blandita... cuando estás preocupada (y yo lo estaba, y mucho, lo confieso) y te sientes un poco perdida... el amor puede curar. Y yo me he sentido borracha de amor... así que parte de lo bien que estoy poco a poco es gracias a vosotros, que me cuidáis. 

De verdad que no tengo con que agradecerle a Dios todo el apoyo que he sentido en esta etapa de mi vida.
Gracias, gracias, gracias!!

Prometo seguir diciendo tonterías por Facebook, que eso sí que puedo hacerlo por ahora... y en cuanto se pueda, vamos a organizar un fiestón que ríete tu de la feria de San Lucas. Os debo una.




miércoles, 14 de octubre de 2015

Historia de un hogar: El implicado

Antes de comprarnos el piso, lo poco que yo conocía de este mundo era por lo que había visto a mi alrededor. Es decir, la mayoría de las parejas (mis padres, mi familia, mis amigos) dividían la tarea en dos partes: ella es la que buscaba y más o menos decidía la decoración del piso y él, afablemente, asentía a todo, bien porque le daba igual o bien porque estaba realmente conforme a lo que ella decía.

lunes, 12 de octubre de 2015

Motivo 50: Retomando viejos hábitos

Hace poco reflexionaba sobre los años que hacía que no me aburría. El hecho de aburrirse es muy común cuando eres niño, no tanto por verdadero aburrimiento sino como llamada de atención o ganas de tocar las narices a tus mayores... 

viernes, 9 de octubre de 2015

Motivo 49: He vuelto

Sé que escribo tan poco que apenas habréis notado mi ausencia... pero en estos días han pasado muchas cosas: 
- he tenido una trombosis venosa en una pierna (y tengo, ahora estamos "en resolución", un término médico que me hace mucha gracia a mí), 
- he estado en reposo, más tiempo del que yo pensaba que iba a soportar
- me he peleado con una enfermera, 
- he conocido a algunos ángeles, porque hasta en los peores momentos Dios aprieta pero no ahoga y te pone pequeñas ayudas en el camino
- he descubierto que la heparina duele más después de que te la pinchen que en el momento del pinchazo, 
- he aprendido a orinar en una cuña (por suerte, no he tenido que aprender a hacer cosas más dificultosas... no sé si hubiera sido capaz)
- me ha sorprendido gente que me quiere más de lo que pensaba (también gente que me quiere menos, pero en esa no pienso), 
- he llorado hasta apenas poder hablar, 
- he empezado a tomar sintrom como la mayoría de mis clientas de la farmacia, 
- he redescubierto el placer de una ducha en casa, aunque sea sentada
- estoy viendo todo lo bueno y lo malo del SAS como usuaria... que no distan mucho de lo que conozco como parte del sistema, pero como paciente se vive todo de forma muy diferente
- estoy aprendiendo a andar con bastón, que es una tontada pero que se me resiste... tengo que pensar cuando tengo que echar el bastón para no hacerme daño, porque suelo hacerlo al revés...

Ha sido un proceso (y es, porque no nos queda nada...) largo, duro, tedioso... pero de un aprendizaje tan grande que aún me supera. Necesito tiempo, más que para recuperar mis lesiones físicas, para asumir a nivel personal todo lo que han supuesto estos días.

Pero estoy feliz, feliz de poder estar de nuevo aquí escribiendo... porque, aunque la guerra no ha terminado, sí que llevo unas cuantas batallas ganadas y no pienso dejarme vencer. 

Como parte de la terapia, le voy a dar más caña al blog... os vais a cansar de mí, pero hasta eso me produce alegría!


No lo parezco... pero soy muy barriera yo... y me siento un poco como en esta canción, que ya me gustaba mucho de antes...